Sólo cinco de la foto de arriba no nos acompañan al Soplao este año:
Ainara, te echaremos de menos, bueno, ya lo hacemos. Deja de romperte cosas, cuídate mucho, vete a un brujo o algo a ver si te quita la mala suerte... De todas formas, tu tesón y capacidad de sufrimiento nos acompañará en cada subida, estarás con nosotros aunque no puedas. Y JuanPa también.
Alicia, vuelve! Lo sabemos, la independencia hay que disfrutarla cuanto antes y mucho, pero te echamos de menos. Sin tí ya no nos atrevemos a caernos en condiciones, no hay nadie que nos pueda reanimar, jo! A ti también te llevaremos y no sólo en las caídas, sino también en las risas que no echemos y sobre todo, en todas las chicas que veamos perfectamente conjuntadas con su bici. Será difícil, pero ahí estarás.
Axel, sin ti este año muchos de nosotros no hubieramos llegado hasta aquí. Sigues viniéndote a cada ruta desde que cambiaste de país, ayer sin ir más lejos, algunos dijimos "Cómo le hubiera gustado este banco de arena a Axel!" o "Aquí Axel me hizo una de las fotos más chulas que tengo con mi bici" o "Por ese campo de minas no, que pareces Axel." o "Sácale una foto a esta cerveza para que la vea Axel." Así que el Soplao también lo harás con nosotros, si te sientes algo cansado el sábado ya sabes por qué es, estás tirando de nosotros para que no nos rindamos.
Ramón, las rutas son tan poco ruidosas sin ti. El infierno del norte se va a convertir en un infierno de silencio. Nadie que se queje de algún dolor, nadie que hable en inglés con desconocidos, nadie que sepa apaciguar a los tigres, nadie que se coma la sepia cuando la pidamos... Tú también te vendrás, Román, cada vez que nos metamos con Paula ahí estarás, cada vez que nos arañemos con alguna zarza pensaremos en nuesto valiente cuidador de tigres. Tu determinación y constancia también estará con nosotros.
Paula, te dejo para el final porque aunque no sea subida en la bici, si que te vienes. Nuestra entrenadora personal se deplaza en el coche de apoyo para estar ahí. Como siempre, no nos dejará sólos en esta dura prueba. Ahí estará Paula para rehacernos la trenza, colocarnos bien el cuello del maillot, limpiarnos el barro de la cara, gritarnos "Da pedales, da pedales". Amiga sin ti, tus buenos consejos e ilusión, muchas tampoco estaríamos metidas en este lío, así que en cada pedalada estarás con nosotros.