La idea era una ruta de bajada, disfrutona, con cosas de diferentes niveles para testear la bici y sobre todo a la dueña, jeje!. Y la ruta propuesta lo tenía todo y mucho más, si bien por temas de hora de luz, claramente no íbamos a poder hacerla entera. La ruta completa es “Cercedilla-Villalba-Las Matas- Puente del Retamar - Golf Las Rejas-CDC (un final como debe de ser, jeje! ), pero en pleno invierno y siendo como somos nosotros/as, la idea fue más bien llegar hasta donde pudiésemos con luz y nos dejase la niebla y el frio. Se trata de una ruta no circular, con lo que fuimos en cercanías hasta Cercedilla Axel (the master guide :-p), Alex, Belencilla (y su nueva pepino-bici), María, Elisa y Javi.
El primer tramo, Cercedilla-Villalba (20km) fue genial, bajadas y más bajadas, y si bien fue la etapa con más frio (empezamos a -3 grados, ahí es nada!), fue también la más divertida. Al llegar a Villalba, hubo una primera baja por problemas con la horquilla, maldita mecánica, tendríamos que ir con coche de apoyo y bicis de repuesto, como los profesionales, jeje!.
Tras una paradita para zampar barritas, plátanos y demás fuentes de energía, comenzamos la segunda etapa, que tenía tramos de subida y bajadas cuasi-trialeras (yo pensé que eran trialeras de verdad, pero según el master-guide no lo son… qué triste, para mi fueron mega-trialeras… no quiero imaginar lo que es una trialera de verdad).
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| Dos super bikers en la cuasi-trialera |
Este tramo es más técnico que el anterior, tanto por las subidas (relativamente tendidas y las de más desnivel muy cortas, vamos, de dificultad asequible, aunque incluya algo de empuja-bike) como por las bajadas, aunque sigue siendo superable (vale, no lo hice 100% con los 2 pies sobre los automáticos, pero para gente con experiencia y técnica parece de lo más divertido). En esta etapa la niebla fue bastante espesa y los senderos se estrechaban por momentos hasta hacerse muuuuuuuy estrechos (pido mis disculpas a la madre naturaleza por haberme cargado algún que otro seto… no era mi intención). Por supuesto, también hubo momentos barro y momentos arroyo, nuestras rutas no son rutas si no hay que cruzar un par de arroyos y/o zonas de reses bravas o similar, nos va el riesgo, jeje!. Aunque en este caso, los arroyos eran testimoniales y las reses bravas eran más bien terneras de Guadarrama… ñam, ñam…
| Ayyy, paaaaaayo, agarrame la buuuuuurra :-p |
| Al encuentro del más allá... (más bien, más allá no se veía nada, jeje!) |
Entre unas cosas y otras, que si nos comemos un bocata, que si grábame en video bajando este pedrolo, que si Belencilla erre con erre con “joe con la bici, se come todo… qué pasada!”, pues se nos hicieron casi las 4pm cuando llegamos a Las Matas, por lo que decidimos parar ahí y dejar la ruta completa para cuando haya más luz y menos frio (y empecemos más pronto, jeje!). Y eso fue todo, la ruta es 100% recomendable para un día sin ganas de subir mucho, jeje!, al menos en la parte que hicimos (41km), queda hacer la otra mitad de la ruta (más o menos otros 40km), que ya caerán…
Por último, como siempre, lo mejor de la ruta, la compañía, ah!, noooo, lo mejor fue ver a Belencilla disfrutando como una niña con juguete nuevo con su pepino-bici, jejejeje! (necesito unas protecciones, que la bici es pro, pero yo cuerpo no y cuando se cae se hace pupa, jejeje!).
Fdo: Belencilla











