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12 de diciembre de 2011

Cercedilla-Villalba-Las Matas

Las cosas buenas a veces se resisten… y el estreno de la nueva pepino bici de Belencilla (Giant Trance x2 w 2012) estaba resistiéndose demasiado. Sí, vale, ya había ido anillo verde para arriba y para abajo, haciendo senderillos por todos los parques que había en medio del trayecto, pero eso no es estrenar una bici “born to be wild”.

La idea era una ruta de bajada, disfrutona, con cosas de diferentes niveles para testear la bici y sobre todo a la dueña, jeje!. Y la ruta propuesta lo tenía todo y mucho más, si bien por temas de hora de luz, claramente no íbamos a poder hacerla entera. La ruta completa es “Cercedilla-Villalba-Las Matas- Puente del Retamar - Golf Las Rejas-CDC (un final como debe de ser, jeje! ), pero en pleno invierno y siendo como somos nosotros/as, la idea fue más bien llegar hasta donde pudiésemos con luz y nos dejase la niebla y el frio. Se trata de una ruta no circular, con lo que fuimos en cercanías hasta Cercedilla Axel (the master guide :-p), Alex, Belencilla (y su nueva pepino-bici), María, Elisa y Javi.

El primer tramo, Cercedilla-Villalba (20km) fue genial, bajadas y más bajadas, y si bien fue la etapa con más frio (empezamos a -3 grados, ahí es nada!), fue también la más divertida. Al llegar a Villalba, hubo una primera baja por problemas con la horquilla, maldita mecánica, tendríamos que ir con coche de apoyo y bicis de repuesto, como los profesionales, jeje!.

 
Tras una paradita para zampar barritas, plátanos y demás fuentes de energía, comenzamos la segunda etapa, que tenía tramos de subida y bajadas cuasi-trialeras (yo pensé que eran trialeras de verdad, pero según el master-guide no lo son… qué triste, para mi fueron mega-trialeras… no quiero imaginar lo que es una trialera de verdad).

Dos super bikers en la cuasi-trialera
 
Este tramo es más técnico que el anterior, tanto por las subidas (relativamente tendidas y las de más desnivel muy cortas, vamos, de dificultad asequible, aunque incluya algo de empuja-bike) como por las bajadas, aunque sigue siendo superable (vale, no lo hice 100% con los 2 pies sobre los automáticos, pero para gente con experiencia y técnica parece de lo más divertido). En esta etapa la niebla fue bastante espesa y los senderos se estrechaban por momentos hasta hacerse muuuuuuuy estrechos (pido mis disculpas a la madre naturaleza por haberme cargado algún que otro seto… no era mi intención). Por supuesto, también hubo momentos barro y momentos arroyo, nuestras rutas no son rutas si no hay que cruzar un par de arroyos y/o zonas de reses bravas o similar, nos va el riesgo, jeje!. Aunque en este caso, los arroyos eran testimoniales y las reses bravas eran más bien terneras de Guadarrama… ñam, ñam…

Ayyy, paaaaaayo, agarrame la buuuuuurra :-p

Lo que si no fué nada testimonail fué la niebla, que a ratos no dejaba ver más allá de 10-20 metros... al más puro estilo película de suspense...

Al encuentro del más allá... (más bien, más allá no se veía nada, jeje!)

 Entre unas cosas y otras, que si nos comemos un bocata, que si grábame en video bajando este pedrolo, que si Belencilla erre con erre con “joe con la bici, se come todo… qué pasada!”, pues se nos hicieron casi las 4pm cuando llegamos a Las Matas, por lo que decidimos parar ahí y dejar la ruta completa para cuando haya más luz y menos frio (y empecemos más pronto, jeje!). Y eso fue todo, la ruta es 100% recomendable para un día sin ganas de subir mucho, jeje!, al menos en la parte que hicimos (41km), queda hacer la otra mitad de la ruta (más o menos otros 40km), que ya caerán…

Por último, como siempre, lo mejor de la ruta, la compañía, ah!, noooo, lo mejor fue ver a Belencilla disfrutando como una niña con juguete nuevo con su pepino-bici, jejejeje! (necesito unas protecciones, que la bici es pro, pero yo cuerpo no y cuando se cae se hace pupa, jejeje!).

Fdo: Belencilla

7 de diciembre de 2011

Viven!!

Crónica de la ruta del sábado 3.12.2011 por Felipe

Esta cruda historia, que se desarrolla en extremas condiciones, comienza con la propuesta de Axel a raíz de una idea de María. Cercedilla - Fuenfria - Rio Moros - Arcipreste - Alto Leones - La Jarosa - Guadarrama - Villalba ahí quedaba el guante en el suelo, algunos valientes, previa visita a las páginas de predicciones y alguna reflexión vital, como: "Voy dejar mi vida loca y voy a volver a salir con la bici". Decidimos recogerlo y nos apuntamos a la ruta. El sábado amanece una mañana fresquita típica de invierno de las que animan a salir con la bici, salimos bien arropados y con las orejitas bien tapadas(cada uno emulando a su tortuga ninja favorita). Unos nos encontramos en nuevos ministerios, otros ya vienen en el tren y algunos otros se suben en Galapagar. Al llegar a Cercedilla y empezar a dar pedales vemos que aunque el frío es intenso, las cuestas y el solecito nos van a dar calorcito pronto. El primer tramo de sendero, que nos lleva hasta las dehesillas es de lo más disfrutón, algún paso técnico, alguna rampita peleona, alguna bajadita para ir probando, algun tramo de investigación siguiendo a Josean... muu rico todo.

Llegados a las dehesas, la rodilla de JoseAn decide que se quiere dar la vuelta, entonces su dueño tiene que volver con ella, cuídala, y ya volveremos a dar pedales..
Comenzamos la subida a la fuenfría primero por la pista asfaltada que luego se convierte en tierra, y ya empezamos a encontrarnos con zonas donde la nieve se ha acumulado durante la nevada del día anterior, son sólo algunas revueltas y la estampa que deja compensa el sobre-esfuerzo de subir con la rueda hundida en la nieve. Continuamos subiendo y la nieve va invadiendo todos los tramos de pista, aunque el sol sigue arriba calentando y derritiendo la nieve acumulada en las copas de los árboles. Por fín llegamos al primer mirador, el de Vicente Aleixandre creo que es, y hacemos la parada de reagrupamiento que siempre se hace en esa zona. Alguna barrita o pieza de fruta mientras subimos todos a ese punto.

En esos 10 o 15 minutos que estamos parados reagrupando y avituallando, las nubes pueden con el sol, y el puerto de la fuenfría se cubre con una capa de niebla. Es entonces cuando empieza a hacer frío de verdad, algunos intentamos compensar la bajada de temperatura subiendo las pulsaciones y que el cuerpo de cada uno genere algo de calorcito pero las extremidades son difíciles de calentar, y en las mochilas no quedan más capas por ponernos. Llegamos al mirador de la reina y volvemos a reagrupar, es cuando la gente empieza a demandar amputaciones, hay quien quiere q le corten las manos, hay quien quiere los pies, hay quien quiere que le corten el culo... Parecía que iba en broma, pero cuando Axel ve que saco la multiherramienta para proceder, comenta que tal vez sea más prudente evitar la bajada a la zona norte, y volver a bajar por donde hemos subido.

Se propone, bajar por vereda alta, que aunque con nieve, puede ser divertido. El principio de la bajada aunque por pista, también tiene su gracia por eso de pillar nieve virgen y eso. Y vereda alta... con nieve, piedras y raices resbaladizas... super divertida!! jajaja el primer tramo con mucha nieve, lo bajamos con más miedo que vergüenza pero cuando perdimos altura y ya no había tanta nieve nos soltamos un poquito más, hacemos paradita de reagrupamiento y oímos un silbido, al principio pensábamos que era David el gnomo pero luego nos dimos cuenta que era la rueda de Alex que iba pinchado, nos liamos con el cambio de cámara y se adelantan los que no quieren arriesgar en la bajada. Volvemos a reagrupar en una praderita y nos comemos los bocatas, desde ahí pillamos un sendero de lo más disfrutón, que se junta con otro más disfrutón si cabe. Pero es allí, al pasar una valla donde nos percatamos de que falta Paco, se ha debido despistar en algún desvío. Una pena, pero es lo que tiene la montaña, de algo tienen que vivir los buitres... pero no llegó a tanto, llamadita por teléfono y me dice que ya ha llegado al pueblo, ha pillado otra variante.

Llegamos a Cercedilla y Helio nos abre su trastero para dejar las bicicletas y podamos calentar en su estupenda estufa nuestros fríos traseros...


28 de noviembre de 2011

El Parque natural de Alcalá de Henares, muchos senderos y un buje roto

Crónica de la ruta del domingo 27.11.2011

El segundo día de este maravillos fin de semana de otoño. Hoy vamos a explorar el Parque de los Cerros de Alcalá de Henares. A las 10 y media nos reunimos Pauliña, Fausto, Belén y yo en la estación de Alcalá. La primera sorpresa es que Belén no es Belencilla si no Belén (los que han leído del foro sabrán de que va esto). Así nos ponemos en marcha. Hace fresquito y el termometro aún no supera los 10º.

'luchando' con el nuevo firmware del Garmin
Cruzamos Alcalá y en nada llegamos al Rio Henares. La verdad es que el camino a su orilla lo han dejado guapo y así rodamos unos cuantos kilómetros en llano hasta llegar a la entrada del parque. Comenzamos con una minitrialera que aún está medio congelada pero a pocos metros desemboca en el camino principal. Es una pista de con una pendiente muy agradable que va subiendo paulatinamente entre las colinas del parque. Entre la luz matinal y la escarcha en los arbustos el paisaje se nos presenta en unos colores muy especiales.

Llegamos a la primera bifurcación de tracks que hemos cargado en nuestros GPSes. Subir una cuesta que se las trae o adentrarnos el el Barranco de la Zarza. Las chicas muy sensatas prefieren subir y después de preguntar a un señor mayor (que decía que eso era demasiado estrecho para una bici) y unos bikers que venian del mismo decidimos dejarlo para la bajada.
Efectivamente, la subida era la primera rampa de unas cuantas que nos estaban esperando, pero está bien cortita. Desemboca en otra pista, pero a los pocos metros volvemos a coger un sendero. Un sendero serpenteante entre pinos, de tierra, sin piedras, casi sin raíces que pasa por algún que otro barranco. Es una gozada! Sube, baja, gira - pronto hemos perdido la orientación - pero que mas dá - solo hay que seguir la senda.
entre los cerros

Salimos a otra pista forestal y toca otra rampa pestosa - pero nos da igual. La rampa no dura mucho y la pista vuelve a adentrarse con poca pendiente en parque.

La pista deja de ser pista y se convierte en una senda cada vez más empinada. Estamos al pie del Ecce Homo - el cerro más alto del parque. Empezamos a sentir hambre, pero decidimos aguantar hasta arriba. Se sucede rampa tras rampa y en una de ellas, intentando pasar con la rueda trasera por una piedra me quedo clavado. Era como si se hubiese roto la cadena - pero ahí seguia.
Paula que me seguía a 'rebufo' no pudo frenar y 'chocó' - creo que le hubiese gustado que su bici tuviera un airbag ;-)

Los próximos 50 metros tenian toda la pinta de empujabike y así que ni intentamos subirnos a las burras. Superada esa pared intento volver a subirme a la bici, pero me falla la tracción. Los pedales se mueven, el casete tambien, pero es como pedalear en una estática :(

Pues ahí nos quedamos, sin culminar el pico y dejandolo para otra ocasión. Al sol y con unas vistas estupendas nos zampamos los bocatas que nos hemos traído y de postre algún que otro osito de goma.
sendas, senderos y senderitos

Como la mayor parte del camino es bajada, la avería no presenta problema incluso resulta que sin hacer demasiada fuerza puedo seguir pedaleando y así decidimos bajar por el cañón que en la subida evitamos. Es un camino estrecho, muy curvado, con peraltes y toboganes. Es la bomba!

por el centro de Alcalá de Henares
De vuelta a Alcalá pasamos por el centro histórico, foto de grup(it)o en la plaza mayor, Paula dando lecciones a una chiquilla de como pedalear y luego una opcional de lujo. Una ración a elegir con cada consumición!!!
Volviendo a la estación intentamos encontrar una gasolinera con chorro de agua para limpiar las bicis, pero nada...así que Pauliña dejó el tren hecho un asco...

Esta sin duda se repetirá PRONTO!

Si a alguien el interesa, aqui tiene el track - pero como tuvimos que dar la vuelta recomiendo buscar otros en wikiloc.  

Fotos en Google+ | Picasa

27 de noviembre de 2011

Un día perfecto de otoño

Y una ruta perfecta de bici. En la sierra anunciaban 4 grados de temperatura y así nos fuimos los tres supervivientes de catarros, viajes imprevistos, carreras programadas, sueño,... todos abrigaditos rumbo a Collado Mediano.

Llegamos a destino a eso de las 10:00 y no nos pusimos a pedalear inmediatamente. Es tradición en este grupo arreglar alguna avería en el momento de llegar a la estación, y Laurix y yo, que somos muy tradicionales, nos pusimos a hinchar ruedas...
Axel nos castigó rápidamente con la primera pendiente pronunciada. Nada más empezar al salir del pueblo, venga para arriba! Las rampas eran cortas y nos hicieron entrar en calor rápidamente. Después del espejismo de una bajadita por pista...ACHTUNG! ¡Qué nos pasamos el sendero!


Unas tenues marcas nos señalan un sendero de subida a la derecha que cogemos con mucho valor y poco convencimiento - ¿pero seguro que es por aquí? ¿si sólo hay hojas? Y sí, nos adentramos de lleno en el otoño.














El suelo está plagado de hojas en todos los tonos de amarillo que se puedan imaginar, los arboles pelados, la hierba muy verde por las úlimas lluvias y el sol de otoño se cuela por todas partes. Idílico. Eso sí, no se puede desviar la atención del sendero porque las raices no están muy contentas con nuestra presencia y las ramas de los arbustos nos abrazan con mucho cariño. Unas y otras hicieron que Laurix y yo vieramos la hierba y las hojas caídas muy de cerca. Era el momento de una paradita técnica...



Después de interminables sube y bajas que disfrutamos como enanos nuestro sendero termina en una reja metálica que hay que saltar. Menos mal que venimos con alguien que mide más de 155 cm porque sino nosotras seguiríamos intentando cruzar las bicis...




Un tramo muy corto de carretera nos lleva a una nueva puerta metálica que nos introduce otra vez en el bosque, a la búsqueda de un nuevo sendero. El calor empieza a notarse así que Axel decide darse un chapuzón...


Este nuevo sendero es bastante durillo. El paisaje es una maravilla, se ve la carretera abajo pero tenemos que poner pie a tierra más de lo que nos gustaría, a nosotras, Axel se lo sube todo practicamente del tirón.
















 Poco a poco empezamos a oir las voces de los senderistas que caminan por la pista. Nuestro sendero discurre paralalo a ella hasta que la alcanza. Nos da cierto alivio llegar a la pista pero nuestras piernas están tan machacadas del esfuerzo, de estos dos senderos tan divertidos que nos hemos empeñado en subir, que nos hacemos la pista de subida practicamente andando.
Así que Axel aprovecha para hacer fotos espectaculares mientras nos espera al final de la rampa...


Ya una vez aquí sólo hay que subir por pista hasta el mirador y desde ahí va a ser todo bajada, ya sabemos lo que esto significa. De todas formas llegar a lo que creemos la cumbre da una inmensa alegría...


Aquí hacemos nuestro momento bocata. ¡Ya son las 14:00! Mientras zampamos observamos como unos bikers se ponen sus protecciones para tirarse por alguna de esas trialeras temibles que salen de aquí. Uno de ellos va en chandal y con una super rígida. Nos pregunta donde empieza El Bambi. Se lo indicamos mientras pensamos que sus amigos de las bicis dobles y las protes tienen algo contra él y lo van a despeñar. Pobre!

Nosotros también nos abrigamos y nos lanzamos a por el Ortiz. Tenía muchas ganas de volver a este sendero que sólo había probado subiendo y he dado mucho la lata con él. Pero... ¡qué corto es de bajada! Si es más corto que el de la Casita Gris. Aún así, lo disfrutamos un montón.


El Ortiz nos lleva a la pista de la Barranca que tenemos que subir "un poco" para encontrar el famoso sendero Alakan. Nos sorprende la cantidad de agua que baja de la montaña. El ruído es ensordecedor y la subida más larga de lo que pensabamos pero al fin llegamos al principio del sendero para descubrir que ...
¡Se ha convertido en un río!

 
Menudo susto nos llevamos. Con las ganas que teníamos de bajarlo y después de lo que llevabamos en las piernas pensar en otra alternativa se nos hacía muy duro. Menos mal que el río decidió abandonar el sendero pasados unos metros y pudimos entonces disfrutar de esa maravilla con su sube y baja entre enormes pinos, raices traidoras y alguna que otra piedra situada estrategicamente. Una verdadera delicia...




El camino nos lleva cada vez con más pendiente hacia el ruido del agua y alguna poquita más nos encontramos, ya se sabe, que en una ruta a la que nos lleva Axel siempre nos mojamos los pies...



Y al fin llegamos a una presa con un puente un poquillo viejuno donde ya empiezan a aparecer algunos fotográfos, paseantes y pescadores...


 Y algún biker que por fin consigue salir en las fotos


Bordeamos el pantano de Navacerrada hipnótico con esa luz otoñal previa a la puesta de sol...



... nos vamos acercando a nuestro destino final...Vamos hacia la blanca, brillante y  suave...



¡Espuma de la opcional!




Debimos estar como unas siete horas entre pedaleos, pateos, pausas y diversión, muchísima diversión. Como decía Alakan en su blog de alguno de los senderos que hicimos, la ruta entera ha sido puro mountainbike.


¿Cuándo la repetimos?



Fotos Google + / Track.

26 de octubre de 2011

Desde 'Three Stones' a 'You Kill Them'

Crónica de la ruta del 22 de octubre de Tres Cantos, pasando por el Pte. de la Marmota a La Nava y luego bajando hacia Torelodones/Las Matas.

Son las nueve y media y estamos en la estación de Tres Cantos. Se nota que el verano está en las últimas - se nota el fresquito mañanero, pero el los rayos de sol empiezan a calentar y así salimos hacia el Punte de la Marmota.

El primer tramo es más que conocido de la clásica ruta por el Punte de la Marmota. Llegamos a la carretera que une Colmenar Viejo con Hoyo de Manzanares y seguimos ascendiendo por ella hasta llegar a La Nava.

Despúes de una pequeña bajada y siguiente subida por pista se nos presenta el primer sendero. El suelo está muy seco, pero el sendero es muy disfrutón. Seguimos bajando hasta llegar a otra pista por la que bajamos hasta llegar a un camino asfaltado. Solo 20 metros más abajo se vuelve a deviar un pequeño sendero que baja paralelo al cauce del rio, pero a más altura.

Finalmente bajamos hasta el arroyo y lo cruzamos por un estrecho hueco que hay entre las zarzas. Una tabla ayuda a cruzar sin mojarnos los pies y al otro lado nos esperan unos metros de empujabike. Superado lo más difícil vuelve a ser ciclable pero con una buena pendiente.

Una vez arriba, nuestro camino es casi llano hasta dar con el muro del Monte del Pardo. Bajamos por otra senda hasta 'Los Peñascales'. Entre el muro y las edificaciones parece haber un camino, pero es un error. Está lleno de escombros, matorrales y zarzas - lo pasamos pero no fue demasiado divertido (el track lo he corregido para bajar por la urbanización).





El track que llevabamos iba por el otro lado del muro, pero no vimos forma para entrar. Habrá que ir otro dia para investigar.

Seguimos bajando al lado del muro (ahora ya por unas trialeras muy faciles) hasta un riachuelo. Cruzamos y al otro lado ya subimos hacia la estación de las Matas.

Había hambre y así el Bar en frente de la estación nos venia de perlas para comer y tomar unas birras disfrutando del último dia veraniego.

La zona entre La Nava/Hoyo y Torelodones/Las Matas promete y habra que ir a probar otros senderos!

Fotos en Google+ | Picasa



Track: