11 de enero de 2012

Por los caminos del norte




El reloj marcaba las siete de la mañana y el horizonte apenas ofrecía unos tímidos rayos de luz… Con la modorra típica del invierno salgo de la cama para asomarme por la ventana y tras comprobar que la lluvia nos da un poco de tregua, decidimos lanzanros a la aventura ¡A rodar se ha dicho!

Motivada con la idea de descubrir nuevos caminos en aquellas tierras vascas junto con los tres alegres compadres de Zumárraga, o sea los “Chous” (Txous, en este caso, jeje), nos ponemos en marcha, llenamos el tanque con un gran trozo de rosco de reyes y salimos disparados a disfrutar de una intensa mañana de puro mountain bike. 

 A unas cuantas calles de distancia se encontraba el punto de reunión, la tienda de Javi (Godoy Bike&Ride: organizador de la ruta), donde nos encontramos con el resto del grupo. Tras los arreglos mecánicos de rigor, salimos una tropa de nueve chicarrones del norte y una chica CDC… ¿Quién dijo miedo? 

Empezamos calentando por el bidegorri (carril bici), que dejamos rapidísimo atrás para encaminarnos hacia el monte Oleta. La primera subida por la pista asfaltada de Aguinaga parecía sencilla, pero pronto me doy cuenta que aguantar el ritmo del grupo me iba a pasar factura, así que me quedo con Josean en la retaguardia disfrutando del paisaje. Al finalizar la cuesta, sólo queda tiempo para quitarse las chaquetas y salir pitando, que a estos chicos les va mucho la marcha!..

Por fin dejamos atrás el cemento y empieza lo bueno: un sendero precioso ya en pleno bosque, pero exigente… y es que aquí las cuestas son tremendamente directas: se mete plato pequeño y hasta la punta sin apenas llanear. Siento que el corazón se me sale intentando no quedarme atrás, además que el barro hace todavía más dura la cuesta… ahora entiendo por qué Javi me decía al inicio de la ruta: “Laurita, aquí hay que darlo todo” 

Aunque Josean va sufriendo con las rodillas, decidimos continuar (se rumoreaba que lo peor había pasado, jaja). Seguimos por la zona de Pagotxea por un camino más rodador hasta un cuesta corta que hacía parecer todo lo anterior como un simple calentamiento. Pero yo ya estaba encandilada, así que tiro con todas las fuerzas de mis riñones… pedal a pedal sin perder el equilibro, y me quedé casi a punto de lograrlo!... chavales, qué subidón! 

Pero, no… todavía no llegábamos a la cima. A continuación señoras y señores: la madre de todas las cuestas!.. Ahí ni había camino, sólo se veía una casita en medio del prado donde ya se dirigía la cabeza del grupo. Sin pensarlo demasiado visualizo la estrategia de ataque, siguiendo la conocida estrategia del borracho: zigzagueando hasta perder el equilibrio… y tras unos cuantos “pies a tierra”… por fin llegamos... y el público aplaudía!...ehhh! bieeen!! 

 En lo alto se abría la bruma y nos permitió disfrutar de un paisaje maravilloso: esa Guipúzcoa montañosa, tremendamente verde… salpicada de pequeños caseríos y allá a lo lejos el mar. 


Tras un breve refrigerio y las fotos de rigor, continuamos hacia Izazpi. Por el camino un grupo de senderistas daban ánimos en euskera a la única chica del grupo , lo cual me hizo una ilusión enorme aunque no entendiera, jeje!. 

La bajada por senderos mojados llenos de roderas fue todo un reto. La gruesa capa de barro hacía que las ruedas se fueran para todos lados, aunque el verdadero peligro eran las piedras y ramas mojadas. Aún así resultó una verdadera delicia! Cuando te llenas de barro hasta las mismísimas orejas, se pierde por completo cualquier tipo de aprensión. Al final iba feliz dando chapuzones por cuanto charco se ponía en mi camino y derrapando por todos lados. Ajuuuuua!! 

El reto final consistió en una resbaladiza bajada “barro-x-treme”, donde disfruté muchísimo viendo las acrobacias de los expertos para no caerse. 

La mañana se nos pasó de volada, y al final tuvimos que despedirnos antes que resto del equipo, ya que esa misma tarde teníamos que regresar a Madrid… se nos quedó esa opcional pendiente, con unos buenos pintxitos con txacoli! 

Así nos queda un “hasta siempre” en la memoria y el agradecimiento por compartir con nosotros esos caminos tan chulos. Cuando vengáis por Madrid os esperamos con los brazos abiertos!! 


7 comentarios:

  1. Qué bonita crónica Gaby! Y qué lindo paisaje! Te harás una experta en "conducción de barro", nena...!
    Una buena entrada para empezar este año!!!

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  2. Preciosa crónica Gaby! Y pedazo de ruta que os habeís marcado. Esos chicos cuándo dices que vienen a Madrid?

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    1. Hey!.. me alegro que les haya gustado!.. La verdad es que estaría genial que un día de estos hiciéramos una ruta por ahí y luego a cenar de sidería!.. Los caminos son una pasada de bonitos, lo único malo es que llueve mogollón y es difícil planear algún día que haga bueno... a ver si también los convencemos de venir por los Madrides :)

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  3. Curso de conducción en barro. Ruta por todo tipo de cuestas, prados de hierba y caminos varios bien aderezados de agua y barro. Se incluye cena en sidrería con revuelto de bacalao, Tacos de bacalao con piperrada, Chuleta de buey,queso y membrillo de postre. Sidra a discrección que me han dicho que hay buenos aficionados a la sidra en el grupo.

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    1. La madre que te parió! No se nombran todas esas cosas a estan horas, que hoy hasta las 15:30 no como. Ahhhhhhh!

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  4. Que envidia! Esta año vamos seguro...si es con algo menos de barro mejor :)

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    1. Los Chous os preparamos una ruta (con más barro o con menos, pero con barro seguro) y una cena en sidrería como colofón y con todos los ingredientes que ha mencionado Chou. ¡Os esperamos!

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