Recuerdo la primera vez que vi aquellas montañas. Fue en el
valle de Benasque hace ya muchos años. Por aquel entonces la bici aún estaba
lejos de mi vida, pero andar por esos senderos y quedarme sin aliento cuando de
pronto se abre el paisaje y ves sólo montañas a tu alrededor fue simplemente hipnotizante….
ni qué decir cuando años más tarde vi aquellos montes llenos de nieve desde la
silla de un teleférico.
Regresar aquí con la bici iba a ser realmente especial.
Llevábamos mucho tiempo soñando con ir, pero nunca le poníamos fecha “que si
está muy lejos”, “que si ahora no porque hace frío”, “que si nos esperamos a
que haya un puente”; hasta que un día apareció un hada madrina recién desempacada
de tierras escocesas a una de nuestras rutas: Carlota, que tuvo a bien
convencernos de ir juntos a Huesca, su tierra natal.
Tras poner fecha empezamos a buscar rutas. Había tantos
caminos y todos tan espectaculares que fue muy difícil escoger los tracks.
Afortunadamente contamos con Pablo, amigo de Carlota y gran conocedor de la
zona, que nos ayudó a planificar toda la parte logística. Finalmente llegó el día: por la mañana en la oficina y por la tarde salir pitando rumbo a Ainsa, donde habíamos reservado un bungalow en
el Camping de Peña Montañesa.
Tras instalarnos aprovechamos la poca luz que nos quedaba para
visitar el casco antiguo de Ainsa: una preciosa villa con su castillo y sus calles
estrechas de piedra, su plaza mayor, y por supuesto, su
gastronomía que nos llenó de energía para darlo todo al día siguiente.
El sábado comenzamos la ruta en el cercano pueblo de Bielsa
con unos cuantos contratiempos: las llaves que no aparecen, la batería del
coche que no funciona, el eje de la rueda que nos hemos dejado en el camping;
pero nada amainó nuestra ilusión por pasar un día increíble.
Empezamos a rodar cuesta arriba por la carretera hasta dejar
el pueblo atrás. Pronto llegamos a una pista por la que subimos lenta pero
constantemente disfrutando de vistas espectaculares de las
montañas del Parque Nacional de Ordesa. Conforme íbamos subiendo las vistas se
abrían cada vez mas dejándonos ver el valle de Pineta en todo su esplendor. Desafortunadamente
las nubes iban avanzando a nuestro lado y no nos permitieron ver los picos más
altos y lejanos.
Luego retomamos el camino rumbo al collado que nos conduciría hacia las minas de Parzán. Aunque ya nos habíamos quitado el chubasquero,
los nubarrones negros seguían amenazándonos, además que el cansancio ya hacía
estragos. Era el momento de plantearse si continuar la ruta
prevista o tirarnos por la carretera de vuelta a Bielsa.
Preguntamos a unos senderistas que nos confirmaron el largo y empinado camino que teníamos por delante, no obstante, pensamos que lo peor que nos podía pasar es que tuviéramos que dar la vuelta a mitad de la cuesta, así que decidimos seguir un poco más “a ver qué pasaba”.
Retomamos la última rampa, que tenía mucho más
pendiente que la primera pista, pero “despacito y con buena letra” fuimos
subiendo. Conforme ganábamos altura el camino se ponía más roto y empinado,
sentíamos que el corazón se nos salía del pecho. De pronto empezaron a caer
relámpagos y volvimos a reagruparnos para tomar una decisión -¿Seguimos?- Aprovecho
para darle una mordida al bocata justo en el momento que empieza a granizar ¡Qué
panorama!, pero en lugar de salir disparados cuesta abajo, nos quedamos tan “panchos” comiendo
a mitad del camino, riéndonos y disfrutando del paisaje –Bueno qué, ¿Seguimos?-
“La verdad es que estando ya aquí sería una pena dejarlo”, “venga, un poquito
más”.
En menos de lo que imaginamos ya estábamos ahí de nuevo. Con unas ganas tremendas de ponernos ropa limpia e ir directos
al bar, que hacía muchos kilómetros que se nos había acabado el agua.
Al final del día estábamos molidos pero de lo más contentos,
con muchas ganas de ir a la cama pronto para descansar y disfrutar del
siguiente día de puro MTB!
Continuará….
Fotos:
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Track:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3173429
No solo puro MTB.... pura envidia es lo que tengo!!!
ResponderEliminarImpresionantes paisajes!! Ya estoy esperando la segunda parte!
Espero apuntarme a la siguiente!!
Y la muerte que nos perseguía....
ResponderEliminarJaja!!.. a mi me rebasó al día siguiente :)
Eliminarsniff - como me hubiese gustado estar ahí :(
ResponderEliminarJooo!! y a nosotros que nos acompañaras, pero ya iremos pronto a visitarte y conocer los Alpes que también tienen que ser feos a rabiar!!, jaja!!.. Axel, por cierto, ¿sabes si podemos alquilar bicis dobles cerca de tu casa? Todavía no tenemos cerrado lo que haremos después de Granada.. igual te cae una sorpresa en tu casa :)
EliminarAl lado de casa hay una que alquila bicis urbanas - pero seguro que para MTB tambien encontramos una solución ;-)
EliminarEsta era la avanzadilla, ahora podemos ir todos/as, jejeje! Qué ganitas!!!!
ResponderEliminarChicos, está clarisimo que repetiremos. La verdad es que está lejos pero es asequible si vamos todos juntos. También se reparte mas el gasto del alojamiento, la gasolina... ya os digo que un fin de semana da para mucho!!
ResponderEliminarY para 10 días :)
EliminarToma tomaaa!! Sí que dan ganas de ir, sí!! Y seguro que hay rutas para todos los niveles :)
ResponderEliminarQué emocionante! Podía sentir la nube acercándose mientras lo leía. Eso sí es tesón, ni mil rayos y truenos os pueden parar.
ResponderEliminarMe lo he liedo por arriba porque no tengo mucho tiempo, pero me ha encantado!!! Se nota que lo habeis pasado genial!! Estás increible Gaby!!! Muy bonitas las fotos!
ResponderEliminarEspero tus comentarios cuando nos veamos..